22 DE JULIO – DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJO DOMÉSTICO

Trabajo doméstico no remunerado
Fecha:22/07/2026

El trabajo doméstico y de cuidados sigue recayendo mayoritariamente sobre las mujeres. Cuando estas tareas son remuneradas, también son realizadas en su enorme mayoría por mujeres y continúan siendo de las ocupaciones más precarizadas y peor remuneradas.

Desde hace siglos se nos enseñó que cocinar, limpiar, cuidar a las infancias, a las personas mayores o sostener un hogar es una responsabilidad “natural” de las mujeres y que debe hacerse por amor. Esa idea sostiene una desigual distribución de las tareas y profundiza las brechas de género.

Según la Encuesta sobre Trabajo No Remunerado y Uso del Tiempo del INDEC, las mujeres dedicamos en promedio 6 horas y 31 minutos diarios al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, mientras que los varones destinan 3 horas y 40 minutos.

El trabajo doméstico y de cuidados es indispensable para sostener la vida y el funcionamiento de la economía. Sin embargo, continúa siendo invisibilizado, no reconocido y, en muchos casos, no remunerado.

Esta sobrecarga limita la autonomía económica de las mujeres, reduce el tiempo disponible para el estudio, el trabajo, la participación política, el descanso y el ocio. La desigual organización social de los cuidados es una de las bases de la desigualdad de género.

En un contexto de desmantelamiento de políticas públicas y de profundización de las desigualdades, seguimos exigiendo un Estado presente que reconozca el derecho al cuidado y garantice políticas que redistribuyan estas tareas entre el Estado, el mercado, la comunidad y los hogares.

Porque sin corresponsabilidad en los cuidados no hay igualdad. El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado sigue siendo una deuda histórica con las mujeres y las diversidades.