
Entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2026, relevamos, a partir del análisis de medios de comunicación, al menos 173 víctimas letales de violencia machista: 142 femicidios directos, 18 femicidios vinculados, 7 instigaciones al suicidio y 6 travesticidios/transfemicidios.
Entre los principales datos del período:
1 víctima letal cada 34 horas. 273 intentos de femicidio: 1 cada 25 horas. 13,9% de las víctimas había denunciado previamente a su agresor. 64,1% de los agresores eran parejas o exparejas. 42,2% de los casos ocurrió en la vivienda de la víctima y 22% en la vivienda compartida. Al menos 182 niñxs quedaron huérfanxs. Los datos constituyen un piso mínimo de casos, ya que surgen del monitoreo de medios gráficos y digitales y pueden existir situaciones que no hayan alcanzado cobertura mediática.
Durante agosto, además, observamos una disminución en el porcentaje de víctimas que habían realizado denuncias previas: el 86% de las víctimas de femicidio no había denunciado a su agresor. Frente a los discursos que buscan desalentar las denuncias, sostenemos: no hay denuncias falsas, faltan denuncias y faltan políticas que garanticen condiciones reales de protección.
Estos datos vuelven a poner en evidencia la urgencia de contar con políticas públicas integrales y con un Estado presente para prevenir las violencias de género y garantizar protección y acceso a la justicia.