PAULA PERASSI: 15 AÑOS EXIGIENDO SABER ¿DÓNDE ESTÁ?

Femicidios
Fecha:18/09/2026Por:Alfonsina Silvestri

El 18 de septiembre de 2011, Paula Perassi salió de su casa en San Lorenzo, Santa Fe, después de recibir un llamado telefónico. Era madre de dos hijos y cursaba un embarazo de seis semanas. Nunca volvió.

Quince años después, seguimos sin saber dónde está Paula.

No es solamente una ausencia. Es una pregunta que el paso del tiempo no logró cerrar y que interpela directamente al Estado: ¿qué ocurre cuando una mujer desaparece y su familia tiene que sostener durante años una búsqueda que debería ser una responsabilidad estatal?

Alberto y Alicia Perassi no dejaron de buscar a su hija. Durante estos años enfrentaron amenazas, falsas pistas, excavaciones sin resultados y una investigación atravesada por sospechas y acusaciones de encubrimiento. Su lucha convirtió la búsqueda de Paula en una causa colectiva, sostenida también por organizaciones feministas y de derechos humanos.

La causa llegó a juicio con nueve personas acusadas por la privación ilegítima de la libertad y la muerte de Paula: el empresario Gabriel Strumia, con quien mantenía una relación, su esposa Roxana Michl y otras siete personas, entre ellas cinco policías acusados de encubrimiento.

En 2019, las nueve personas fueron absueltas por el beneficio de la duda. El tribunal calificó la investigación como “desprolija, controvertida e insuficiente” y sostuvo que “no existen crímenes perfectos, sino deficiencias investigativas”.

Años después, esa decisión fue parcialmente revertida: Strumia fue condenado a 17 años de prisión y Michl a seis años y seis meses. Ambas condenas fueron ratificadas. Strumia continúa detenido y Michl está en libertad.

Pero hay algo que los años y las decisiones judiciales no pueden borrar: Paula sigue sin aparecer.

La investigación sostuvo que Paula fue obligada a interrumpir el embarazo que cursaba y posteriormente asesinada. Su cuerpo nunca fue encontrado.

Tampoco podemos pensar esta desaparición como un asunto privado. Estuvo atravesada por relaciones de poder y por una investigación en la que cinco integrantes de las fuerzas de seguridad fueron acusados de encubrimiento. Cuando quienes debían investigar también fueron señalados por encubrimiento, es necesario preguntarse qué hizo el Estado, qué dejó de hacer y qué responsabilidades fueron efectivamente investigadas.

Y esto importa. Porque una condena no alcanza cuando todavía persisten preguntas fundamentales sobre qué ocurrió con Paula y dónde está. La justicia sabe a muy poco para una familia que todavía busca a su hija y que tiene derecho a conocer la verdad.

Lucas y Agustín crecieron sin su mamá. La Ley Brisa permitió que accedieran a una reparación económica a partir de los elementos probados en la causa que acreditaron la muerte de Paula. Una política necesaria para reconocer las consecuencias que las violencias producen sobre las infancias. Pero reparar económicamente no alcanza para reparar una ausencia. No devuelve una madre ni responde la pregunta que todavía duele: ¿dónde está Paula?

Quince años después, conocer la verdad sobre Paula sigue siendo una deuda del Estado.

Por Paula. Por sus hijxs. Por su familia. Por todas las mujeres que siguen desaparecidas. Porque buscarlas es una responsabilidad del Estado.

VERDAD Y JUSTICIA.

PAULA PERASSI, PRESENTE.