
Grupos de hombres se organizan en apps de mensajería para intercambiar cómo drogar y abusar de mujeres. Lo llaman “Academia de la viol4ción”, allí comparten instrucciones, venden sustancias y comercializan los abusos en sitios pornográficos.
No es marginal, millones de visitas y miles de videos de mujeres inconscientes circulan en estas redes.
Mientras tanto, Losada insiste con las “denuncias falsas”. Ese discurso no es inocente, corre el foco de la violencia real, desalienta a quienes denuncian y protege a los agresores.
BASTA de IMPUNIDAD.