
Las vidas LGTBI+ en el segundo año libertario
El segundo año del gobierno de Javier Milei se centró en reforzar una política de Estado contra las mujeres y personas LGBTI+, no sólo desde lo discursivo sino también desde la profundización del desmantelamiento de políticas públicas de género y la precarización de las vidas.
Es así como particularmente la escalada de violencia, de crímenes y discursos de odio hacia las personas LGBTI+ alcanzó niveles preocupantes en nuestro país durante 2025.
Si bien, según nuestro relevamiento hubo 4 travesticidios y transfemicidios en el presente año, este número es significativamente menor que el de la realidad ya que muchos de ellos no son visibilizados por los medios de comunicación.
*Odio, desinformación y resistencia *
El año comenzó con el discurso repudiable de Javier Milei en el Foro Económico de Davos contra las personas LGBTI+, quien, sobre la base de la desinformación y la discriminación, comparó la homosexualidad con la pedofilia y habló de una supuesta agenda de género que impone “que las mujeres son hombres y que los hombres son mujeres”.
Frente a estos ataques los transfeminismos resistimos en las calles. Junto a organizaciones de DDHH, estudiantiles y movimientos sociales hicimos la multitudinaria Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista que tuvo eco en todo el país.
Tras esto, el colectivo LGBTI+ sufrió otro ataque institucional. A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), Milei modificó la Ley de Identidad de Género. El DNU 62/2025 sustituyó el artículo que expresa el derecho al libre desarrollo personal, por un texto donde se prohíben los tratamientos e intervenciones a personas menores de edad.
El presidente ya se había expresado al respecto en una entrevista diciendo que en la provincia de Buenos Aires existían centros donde se “le amputan los genitales a las criaturas”. Ninguna ley de identidad de género busca “mutilar”, “hormonar” u “operar” a las infancias trans. En Argentina no se realizan cirugías a infancias trans y la hormonización, cuando se realiza, es a partir de los 16 años. Aún se está pidiendo que el Congreso de la Nación rechace este decreto.
El impacto de Davos en las vidas LGTBI+
Tras el discurso de odio de Milei en Davos y en el lapso de dos semanas, hubo cuatro ataques lesboodiantes en distintas partes del país.
El 29 de enero, Orlando Alcides Lutz Fogar prendió fuego la vivienda de una pareja de lesbianas en la ciudad de Cañuelas. Ellas habían decidido irse de la casa que construyeron porque el agresor venía hostigándolas a ellas y a su hija de 5 años desde el 2022. Ese mismo día, una joven lesbiana fue acechada por Juan José Juárez mientras volvía de una Asamblea Antifascista en La Plata.
A los pocos días, otra pareja vivió un ataque a plena luz del día en el barrio porteño de Recoleta. “¿Por qué se visten como hombres si son mujeres?”, les preguntó un hombre que las cruzó con su bicicleta y comenzó a pegarle a una de ellas.
La activista LGTBI+ Mariana Oliver, conocida como “Nina”, sufrió un intento de lesbicidio cuando Juan Marcelo Córdoba ingresó a su casa mientras dormía, en Salta. El agresor la intentó asfixiar y cuando se despertó fue herida con un arma blanca. La hija adolescente de Mariana y ella lograron escapar y el agresor fue detenido. Córdoba venía hostigando virtualmente a varixs integrantes del espacio en que participa la activista.
Unos meses después, Azul Semeñenko, trabajadora estatal, iba a cumplir 49 años justo el día que la señal de su celular se perdió por última vez cerca del río Neuquén. Fue encontrada asesinada con ferocidad luego de semanas de búsqueda, marchas y actividades para visibilizar el caso.
La drag y artista de 25 años, conocida como La Queen, narró en sus redes sociales que un hombre la atacó en la calle (en la Plaza Villa Real) a plena luz del día el pasado 8 de diciembre. El atacante le dio un golpe en la cara, al grito de “morite por puto”, lo que le provocó varias heridas.
Los discursos de odio tienen su correlato real y brutal en lxs cuerpxs y las vidas LGTBI+.
Más violencia institucional
A fines de noviembre, en Argentina hubo tres muertes de personas LGBTI+ que involucraron a fuerzas de seguridad, las cuales ocurrieron en las provincias de Córdoba, Salta y Buenos Aires.
Daniela Fernanda Arias de 34 años fue demorada por una contravención y, tras ese procedimiento, la policía informó que se suicidó en una comisaría de Salta. La familia duda de la versión policial y exigen que se investigue un posible transfemicidio.
Samuel Tobares de 34 años fue interceptado y golpeado en un operativo en Córdoba. Durante la agresión, los policías lo insultaron diciéndole: ‘𝗽𝘂𝘁* 𝗱𝗲 𝗺𝗶e𝗿𝗱a’. Los dos policías acusados por la muerte de Samuel continúan detenidos e imputados por homicidio preterintencional.
En Ciudad Evita, “Trenti”, una mujer trans y fotógrafa de 29 años, fue atropellada por un patrullero sin luces. Los agentes policiales trasladaron su cuerpo a un hospital. Todavía no se sabe quienes son los responsables de este caso de transodio.
¿Y cómo actuó la justicia?
En abril del presente año, la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó un recurso impulsado a partir del juicio por el travesticidio de Diana Sacayán. El pedido era sostener la calificación de travesticidio, que se usó por primera vez en esa investigación y fue un punto de referencia para la justicia de nuestro país y organismos internacionales. Sin embargo, la Corte eligió no expedirse al respecto.
La justicia, nuevamente, le dio la espalda al colectivo travesti trans negando la motivación de odio a la identidad de género en el crimen contra una de sus principales referentes en la lucha por sus derechos.
Por su parte, por el transfemicidio de Sofía Fernández, la mujer trans que “apareció” muerta en una comisaría de Derqui en 2023, diez policías involucrados irán a juicio por homicidio agravado por odio a la identidad de género, por abuso de su función policial y por la participación premeditada de dos o más personas.
En mayo de 2024, Pamela, Andrea, Roxana y Sofía fueron prendidas fuego por Juan Fernando Barrientos, vecino de las mujeres en el barrio de Barracas. La única sobreviviente fue Sofía.
En relación a este triple lesbicidio, aunque la justicia se venía negando a encuadrar el crimen como “lesbicidio”, una decisión de otra dependencia judicial en el presente año puede cambiar el rumbo de la investigación.
*Frente al odio orquestado, derechos humanos *
En un país con leyes de avanzada en materia de género, las personas LGBTI+ siguen enfrentando violencia estructural y discursos que incitan al odio desde el Estado, lo que da cuenta de la gravedad institucional de nuestro país y de la extrema vulnerabilidad y precariedad de nuestras vidas, principalmente del colectivo LGTBI+.
Los discursos de odio no son opiniones inocentes ni aisladas: habilitan violencia real y ponen en peligro vidas LGTBI+. Milei y su gabinete llaman ideología a lo que no pueden seguir invisibilizando. No es ideología: son derechos humanos. Seguimos exigiendo que la justicia tenga perspectiva de género y políticas públicas urgentes que protejan a las personas LGTBI+
Nuestra respuesta al odio es colectiva: más memoria, más lucha, más resistencia. **Al miedo y al silencio no volvemos más. ** Las vidas travestis trans importan
Imagen: La Retaguardia