
Docentes, estudiantes, no docentes, investigadores, y la sociedad toda volvemos a las calles en defensa de la universidad pública frente al ajuste del gobierno de Javier Milei.
Desde diciembre de 2023, las universidades nacionales atraviesan un profundo proceso de desfinanciamiento:
El ajuste impacta directamente en el funcionamiento cotidiano de las universidades públicas: faltan recursos para garantizar cursadas, investigación, becas, extensión, infraestructura y salarios dignos.
Hospitales universitarios de todo el país advierten que podrían dejar de funcionar por falta de presupuesto operativo. Facultades denuncian renuncias masivas de docentes e investigadores por salarios de pobreza y precarización laboral.
La comunidad universitaria reclama además el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y aún incumplida por el Ejecutivo.
La universidad pública no es un gasto: es un derecho, una herramienta de movilidad social y una construcción colectiva fundamental para el desarrollo científico, educativo y cultural del país.
Defender la universidad pública es defender el futuro.
La ilustración es de @pilardibujito