Femicidio en Junín. La JUSTICIA es RESPONSABLE

Femicidios
Fecha:11/07/2026

Mercedes Errapán tenía 32 años. Tenía una hija de 7 años y estaba embarazada. Hoy no está porque Sebastián Bonafe la asesinó.

Cinco días antes del femicidio, en Junín (Provincia de Buenos Aires), Mercedes había denunciado a Bonafe. Él era el padrino de su hija y ella lo había denunciado por filmar a la niña mientras se bañaba. También había solicitado una medida de restricción de acercamiento.

Bonafe ya tenía denuncias previas por violencia de género. A pesar de esos antecedentes, continuó en libertad.

Después del femicidio, secuestró a la niña y, cuando fue hallado en Pergamino, amenazó con matarla. La niña fue rescatada con vida.

Este caso vuelve a poner una pregunta urgente sobre la mesa: ¿Por qué las denuncias y los antecedentes de violencia no fueron suficientes para que la Justicia actuara y protegiera a Mercedes y a su hija?

La violencia estaba advertida. Había denuncias. Había un pedido de ayuda que no fue respondido con la urgencia necesaria por parte de la Justicia.

El femicidio de Mercedes ocurre en un contexto de retroceso de las políticas contra las violencias de género por parte del gobierno de Javier Milei y el avance de proyectos como el de la senadora Carolina Losada sobre las llamadas “denuncias falsas”, que cuestionan a quienes denuncian en lugar de fortalecer las respuestas del Estado.

En lo que va de 2026, el 15% de las víctimas de femicidio relevadas por el Observatorio había realizado una denuncia previa. Cuando una mujer pide ayuda, el Estado tiene la obligación de evaluar el riesgo y actuar.

Las mujeres necesitamos ser tomadas en serio. Necesitamos una justicia con perspectiva de género que responda a tiempo, y un Estado presente que garantice políticas de prevención, asistencia y reparación.

Mercedes debería estar viva y su hija debería crecer con su mamá. Exigimos justicia para Mercedes y protección integral para su hija