En CABA el LGBTI odio no para

LGBTI
Fecha:18/11/2022Por:Laura Oszust

En los últimos días nos enteramos que el 30 de octubre Marta, artista plástica, sufrió un intento de lesbicidio de parte de un vecino del PH en el que vive en el barrio porteño de Almagro. Marta y Josefina, su pareja, vienen denunciando el hostigamiento que viven hace mucho tiempo, pero sus denuncias no fueron escuchadas. Las dos tuvieron que irse de la vivienda en la que viven hace 5 años porque nadie les asegura protección. Así como suena: ellas son víctimas de violencia, pero ellas deben abandonar su hogar. Son violentadas dos veces: por lxs vecinxs y por las fuerzas de seguridad y el Poder Judicial.

A este caso se suma el de Atelier La Fuerza, un emprendimiento gastronómico con diferentes locales en CABA. En noviembre anunciaron que su local de Retiro va a cerrar, ¿por qué? Sufrieron reiterados episodios de hostigamiento por trans odio de parte de un grupo de vecinxs y también vivieron una inspección en la que se maltrató a Ámbar, una compañera trans que trabaja y lidera el lugar, con discursos de odio hacia su persona. Ante la violencia y la desprotección, decidieron mudar su local de Retiro a otro barrio.

Estas no son situaciones aisladas. Si bien hemos conquistado muchos derechos, hemos instalado debates y empezado a saldar deudas históricas, queda mucho por luchar. En un país en que la sociedad naturaliza y celebra cantos transodiantes a un jugador de fútbol por estar en pareja con una mujer trans, en el que en lo que va de 2022 hubo 9 transfemicidios y en el que desde el 11 de marzo de 2021 nos falta Tehuel de la Torre, no resulta sorprendente que estos tipos de violencias más extremas aparezcan.

En una ciudad en la que hace dos semanas se desarrolló la XXXI Marcha del Orgullo con la presencia de más de 1 millón de personas, estos hechos son la resistencia y los últimos bastiones del machismo y la heteronormatividad. En el mismo mes en que el Gobierno de la Ciudad se apropia de colores LGBTI+, sus instituciones no sólo no protegen sino que violentan a lxs LGBTI+. A ellxs les decimos: menos LGBTI washing y más garantizar derechos.

Desde los transfeminismos no vamos a ceder ni un poco nuestra lucha hasta conseguir una igualdad real de derechos, que implique vivir libres y sin miedo. O sea, VIVIR.

En este sentido, es la transformación liderada por los transfeminsimos la que realmente no va a parar.


*Laura Oszust, Licenciada en Comunicación Social, especialista en géneros y derechos humanos. Coord. del equipo de comunicación de Ahora que sí nos ven.