
El 22 de abril es el Día Internacional de las Niñas en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), una fecha para impulsar a más mujeres a liderar el futuro tecnológico. Quisimos ir más allá de la efeméride y preguntamos a colegas y amigas cómo ha sido su experiencia en el sector. Estos testimonios muestran el desafío de habitar un mundo mayoritariamente masculino (Spoiler: no es casualidad que seamos pocas).
Estos relatos no son solo anécdotas; son la prueba de una realidad que se repite constantemente. Como señala el informe de Chicas en Tecnología, las mujeres enfrentamos una presión sistemática para masculinizar nuestra apariencia y comportamiento. Para ser valoradas por nuestra desempeño y evitar prejuicios, muchas mujeres nos vemos forzadas a restringir nuestra participación o modular nuestra identidad en un ambiente que nos expulsa. No es casualidad, es un sistema diseñado para que encajar sea nuestra mayor carga.
La equidad en las TIC exige un Estado presente que regule al sector privado para garantizar resultados reales. Es una deuda urgente para que nuestras niñas crezcan libres de prejuicios y sean dueñas de su propio futuro.
El desmantelamiento de las políticas de género por parte del gobierno actual no solo profundiza la desigualdad, sino que nos deja sin las herramientas necesarias para medirla y combatirla. Sin regulación ni métricas oficiales, el futuro de las mujeres en tecnología queda desprotegido.