
Entre el domingo 2 y el martes 4 de agosto, ocurrieron cuatro femicidios en nuestro país: Mailén Antonich, en Mar del Plata, y Milagros Cabrera, en Pilar, asesinadas el día domingo; Janeth Anze Colque, asesinada el lunes en Virrey del Pino; y Débora Giuliana Bordón, asesinada el martes en Rosario.
Estos casos se inscriben en el grave contexto nacional que estamos atravesando, con un Estado nacional que es el principal responsable. La decisión del gobierno nacional de eliminar y desfinanciar las políticas públicas destinadas a la prevención y erradicación de la violencia de género, sumada al fomento del odio y la violencia hacia mujeres y diversidades, sólo genera más víctimas.
En lo que va de 2026, registramos una víctima letal de la violencia de género cada 35 horas. Por eso, las declaraciones del presidente Javier Milei en una entrevista el domingo por la noche, en la que afirmó que bajo su gobierno "se pulverizó la violencia contra las mujeres", demuestran el cinismo y la crueldad que caracterizan a su gestión y agravan aún más esta situación.
Esto también se vincula con el impulso del proyecto sobre "falsas denuncias" por parte de la senadora de la UCR, Carolina Losada: según lo registrado en nuestro Observatorio sólo el 15 % de las mujeres asesinadas en lo que va de 2026 había denunciado previamente a su agresor. No hay falsas denuncias, hay obstáculos para denunciar.
Cada caso no es una cifra, es una vida arrebatada por la violencia machista. Los femicidios siguen ocurriendo y no podemos mirar para otro lado.
Exigimos que el Estado nacional implemente y financie políticas públicas para combatir el odio y la violencia de género.
¡No queremos más mujeres asesinadas! ¡NI UNA MENOS! ¡VIVAS Y LIBRES NOS QUEREMOS! ¡JUSTICIA POR TODAS!